Juan Manuel Rosales Solano

Cómo el Acuerdo de Esquipulas transformó los conflictos armados en la región

22 de agosto de 2026

 

Para la segunda mitad de la década de 1980, Guatemala sumaba más de 25 años de una guerra civil que parecía no tener fin. El Salvador también enfrentaba un conflicto armado interno de gran intensidad, mientras que Honduras participaba en una guerra de baja intensidad al servir como base de operaciones para los Contras nicaragüenses. En ese panorama, Costa Rica era el único país centroamericano sin un conflicto armado activo.

 

El origen de Esquipulas

El Acuerdo de Esquipulas comenzó a tomar forma en mayo de 1986. Los presidentes Daniel Ortega (Nicaragua, Frente Sandinista), José Azcona del Hoyo (Honduras, Partido Liberal), José Napoleón Duarte (El Salvador, Partido Demócrata Cristiano), Vinicio Cerezo (Guatemala, Democracia Cristiana) y Óscar Arias (Costa Rica, Partido Liberación Nacional) firmaron una serie de compromisos que no solo dieron origen al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), sino que también sembraron las bases para la búsqueda de una paz duradera en la región. El acuerdo final se firmó en la Ciudad de Guatemala.

 

Compromisos clave

El documento exhortaba a los gobiernos en conflicto con grupos irregulares a buscar vías pacíficas de solución mediante las siguientes acciones:

- Crear comisiones nacionales de reconciliación.

- Convocar a elecciones libres.

- Liberar a los presos políticos.

- Facilitar el retorno de las personas refugiadas.

- Buscar la justicia y decretar amnistías para los miembros de los grupos alzados en armas.

 

Las condiciones frente a la realidad

Uno de los requisitos iniciales del acuerdo establecía que los grupos insurgentes debían acogerse a la amnistía y entregar las armas antes de ser escuchados y negociar con los Estados. Sin embargo, este punto no se cumplió al pie de la letra cuando iniciaron formalmente los procesos de paz en Guatemala y El Salvador.

El Acuerdo de Esquipulas permitió que los Estados centroamericanos reconocieran oficialmente las causas estructurales de los conflictos armados. Asimismo, reflejó el esfuerzo de gobiernos que buscaban proyectar una imagen progresista y responder a la urgente necesidad de salir de décadas de violencia.

Entre sus aportes más significativos destaca la creación de las Comisiones Nacionales de Reconciliación, herramientas fundamentales para impulsar el diálogo, el cese de hostilidades y el acercamiento entre la guerrilla y los Estados.

A casi cuatro décadas de su firma, el Acuerdo de Esquipulas se recuerda como el esfuerzo regional que sentó las bases de la reconciliación en Centroamérica, aunque en países como Guatemala la paz definitiva tardó nueve años más en concretarse.