4 de octubre, 2026
El 4 de octubre de 2012, miles de indígenas K’iche’ de Totonicapán, organizados bajo los 48 Cantones, tomaron de manera pacífica la Carretera Interamericana en el occidente guatemalteco, como protesta por el alza de las tarifas eléctricas y la injusticia social. La respuesta de las fuerzas de seguridad fue con balas. Siete personas murieron y más de treinta resultaron heridas. Esa es la "masacre de Alaska": la primera masacre contra pueblos indígenas desde la firma de los Acuerdos de Paz de 1996.
Pero la verdadera justicia no son siete años de cárcel para siete militares de bajo rango. La verdadera justicia es que cada eslabón de la cadena de mando —desde el oficial que ordenó, hasta el gobierno que lo toleró, hasta la institución que lo encubrió— sea llevado hasta las últimas consecuencias, es decir, el Estado de Guatemala es el culpable.
La verdadera justicia es que los pueblos indígenas dejen de perder la vida por protestar contra las tarifas eléctricas, el aumento del costo de la vida, alza de los combustibles, etc. y que dejen de ser rechazados por el sistema judicial cuando buscan reparación, o perseguidos por la justicia guatemalteca por defender la democracia en el país, porque el 4 de octubre de 2012, los disparos en Totonicapán interpelaron la promesa democrática en el país.
Catorce años después la verdadera justicia, aún no llega y hoy recordamos a los mártires de Alaska en Guatemala: Rafael Batz, José Puac, Santos Hernández, Jesús Puac, Arturo Sapón, Jesús Caxaj y Lorenzo Vásquez.







¡4 de octubre no se olvida!